Y aclaró que lo ayudó económicamente: “La única vez que vio dólares míos fue el día del desalojo en 2010 y le ayudé a pagar lo que él no pagó. Me dijo que era una loca del barrio y a mí en Palermo, mi barrio, me aman, vivo hace 30 años acá. Yo le salí de garante, nadie hace eso por nadie”.
Sobre la presentación judicial, argumentó: “Hablé hasta con el INADI. Me dijo borracha, algo que me perjudica laboralmente y son todas mentiras. Gratis no se la va a llevar seguro. Mi querella es concretamente por lo que dijo en revista Pronto”.
“La gente le festejó porque decía boludeces y se reían. Nadie pensó en mí y mi familia. Si no se presenta, tiene diez días y si no vamos a juicio oral, así me dijo mi abogado. No paro hasta que ponga una moneda”, cerró.