"El problema que no es un trabajo como cualquiera es porque es un trabajo tan marginado por el Estado y los pocos derechos que tienen las put... por ser put..", agregó.
"Si a las mujeres que deciden tener esta profesión se le diera todo lo que merece un trabajador no me parece que estuviera mal. Todos usamos nuestro cuerpo, como un obrero o cualquier persona que sale a trabajar", fundamentó Gala.