Mueller demandó a Swift y otros de su equipo argumentando que le costaron su trabajo y busca una compensación por daños de hasta tres millones de dólares. Swift respondió con su propia demanda argumentando abuso sexual, y pide una compensación simbólica de un dólar.
Swift dijo que un guardia de seguridad que trabaja para ella presenció el manoseo.
Declaró que el guardia, Greg Dent, vio a David Mueller "levantarme la falda" y tocarla pero era imposible que otros hayan visto la mano de Mueller bajo la falda y en su trasero porque estaban posando para la foto con la espalda hacia la pared.
Swift dijo que alguien tendría que haber estado debajo de ella para ver el manoseo "y no teníamos a nadie posicionado ahí".
Mueller declaró el miércoles que la foto tomada antes del concierto era "rara e incómoda", pero insistió en que solo tocó las costillas de Swift, no su trasero.
Mueller testificó que tocó la falda de Swift al rodearla con el brazo solo porque sus brazos se habían cruzado: "Mi mano estaba al nivel de las costillas y al parecer descendió".
El caso es procesado en un tribunal federal bajo una ley que permite procesos cuando las partes viven en distintos estados y la disputa implica una queda por daños superiores a los 75 mil dólares.