La estrategia acordada entre el Presidente y Massa es que desde el ministro de Economía, Martín Guzmán, pasando por todos los ministros que tengan injerencia en medidas económicas relacionadas al acuerdo con el FMI, asistan a las distintas comisiones del Congreso que analizarán el acuerdo.
De ingresar hoy el proyecto, la idea del Gobierno es arrancar el tratamiento en comisiones esta misma semana, entre el jueves y viernes.
Lo hará en medio de una dura interna en el propio bloque oficialista del Frente de Todos, en el cual después del discurso presidencial ante la Asamblea Legislativa, continuaban las indefiniciones de una treintena de diputados cercanos al renunciante ex jefe del bloque, Máximo Kirchner, que se oponía al acuerdo negociado por Guzmán.
Tampoco se sabe qué hará la oposición de Juntos por el Cambio, luego de los últimos chispazos que llevaron a los diputados alineados al PRO a retirarse de la Asamblea Legislatuva en el momento en que Alberto Fernández anunció que pedirá a la Justicia que investigue al ex presidente Mauricio Macri por la toma de la deuda en 2018 y la supuesta fuga de capitales.
¿Qué dice el acuerdo con el FMI?
El presidente Alberto Fernández anunció ante la Asamblea Legislativa que en el transcurso de esta semana enviará al Congreso el acuerdo para reestructurar la deuda con el FMI, en el que aseguró: "no hay ajustes, ni reforma laboral, ni restringe derechos de jubilados". En este contexto, según pudo confirmar A24.com, el acuerdo con el organismo está cerrado.
Según anticipó el presidente en su discurso de apertura de sesiones ordinarias el martes 1° de marzo, el Gobierno acaba de cerrar el acuerdo con el staff técnico del FMI, que contempla entre otras cosas, metas para bajar a 2,5 % del PBI el déficit fiscal en 2022, reduciendo el nivel de subsidios a los servicios públicos, y reduciendo la emisión del Banco CEntral, además de acuerdos de precios, como parte de políticas para contener la inflación.
En su discurso, el presidnete envió un mensaje político hacia la interna de la coalición gobernante, con el objetivo de intentar convencer a los diputados de La Cámpora y de movimientos sociales que rechazan un "ajuste".
Por eso, el punto que más llamó la atención del anuncio de Alberto Fernández está vinculado a la cuestión de las tarifas. "En Argentina se acabaron los tarifazos", sostuvo el Presidente y anunció la segmentación de subsidios para servicios públicos de gas y electricidad. Apuntó a que el "10% de los que tienen mayor capacidad económica" dejen de recibirlos.
"Vamos a segmentar los subsidios para lograr niveles de tarifas razonables, con justicia y equidad distributiva para los servicios públicos de gas y electricidad", sostuvo. Y precisó que "para el resto de los usuarios, nuestra política se inspirará en la Ley 27.443 votada en este Congreso de Nación en el año 2018 y vetada por el entonces presidente Mauricio Macri".
En palabras del Presidente, "las tarifas sólo podrían incrementarse teniendo como tope el Coeficiente de Variación Salarial". "Lo que nosotros haremos será utilizar ese mismo indicador, pero estableciendo que la evolución de las tarifas estará claramente por debajo de la evolución de los salarios", remarcó.
De esta manera, las tarifas aumentarían por encima del aumento del 20% que anunció el Gobierno para las facturas de los usuarios.
Al inaugurar el período de sesiones ordinarias, Alberto Fernández pidió apoyo político en el Congreso para cerrar el capítulo de la deuda con el organismo internacional, como un primer paso para intentar estabilizar la economía: "Necesitamos que nos acompañen y apelo así al compromiso nacional de todos y todas. A partir de esta semana esperamos que esté en manos de los legisladores".
El tratamiento en el Congreso será contra reloj, ya que el Gobierno tiene el apuro de ponerlo en vigencia antes del 20 de marzo, para evitar caer en default ante el próximo vencimiento de 2800 millones de dólares.