Casa Rosada

Se anuncia el índice de inflación y en el Gobierno dicen que las críticas de Cristina Kirchner agravan el problema

Cerca de Alberto Fernández atribuyen la disparada de la inflación a las críticas de Cristina Kirchner. Advertencia a funcionarios que no acaten los aumentos de tarifas.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Qué pasará con el plan económico de Guzmán y las audiencias por los aumentos de tarifas

Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Qué pasará con el plan económico de Guzmán y las audiencias por los aumentos de tarifas, en el centro del "debate" del Gobierno.

En el Gobierno nacional sostienen que la crisis por la disparada de la inflación es consecuencia de la inestabilidad política que generan las críticas del sector que lidera la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner contra el modelo económico que ratificó el presidente y el ministro Martín Guzmán. En la Casa Rosada advierten que hace falta urgente un acuerdo en el oficialismo para bajar la incertidumbre y calmar la economía.

Al menos tres fuentes del Gobierno vinculadas al ala que lidera Alberto Fernández consultadas por A24.com coincidieron en una cosa: que "Cristina comete un error" en recrudecer la postura crítica hacia el presidente Alberto Fernández y el plan económico, y advierten que esa oposición interna debilita al Gobierno y de continuar, pone en riesgo no solo el triunfo del peronismo en su conjunto, en el 2023, sino la gobernabilidad.

El propio presidente Alberto Fernández lo dejó claro en declaraciones públicas durante la gira que encabeza en Europa, desde donde intentó mostrar un gesto de firmeza al ratificar su confianza en el rumbo económico planteado por Guzmán y tensó más la interna con el kirchnerismo al advertir que está dispuesto a echar a los funcionarios que no acaten la decisión política de avanzar en los aumentos de tarifas de servicios públicos que se debaten en audiencias públicas, de acuerdo al programa firmado con el FMI.

Alberto Fernández redobla la apuesta y enfrenta al kirchnerismo duro

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Fernández desde España redobló la pelea interna con la vicepresidenta, al confirmar en una entrevista a un canal de televisión española que “definitivamente” va a ser candidato a la reelección.

En ese marco, desde sectores albertistas duros advierten que para el caso de que el debate interno termine en ruptura, el Presidente evalúa el terreno para avanzar en una alianza con empresarios, gremios alineados a la CGT, gobernadores peronistas de centro e incluso, si hubiera una ruptura de la coalición de gobierno del Frente de Todos, incluir a radicales, que apoyen al Gobierno al menos hasta terminar su mandato en diciembre de 2023.

Alberto Fernández respondió a la última embestida que lanzó Cristina Kirchner el viernes desde el Chaco, con la confirmación de que está dispuesto a darle pelea interna por la sucesión presidencial y confrontar los modelos económicos en pugna en las PASO de 2023.

Dijo a periodistas que lo acompañaron en la gira por Europa, que las diferencias con el kirchnerismo -si no se resuelven ahora con un acuerdo- deberán dirimirse en una interna abierta.

Fue después de ordenar el lunes antes de partir a España, a que el ministro de Economía, Martín Guzmán, salga a desafiar a la vicepresidenta a "dar el debate de ideas", según palabras de Cristina Kirchner.

Desde ambos sectores, albertismo y kirchnerismo siguen pregonando por la unidad, porque nadie quiere pagar el costo político de romper.

Por eso, mientras desde la cúpula de la coalición política no se hablan, las segundas líneas siguen adelante con la gestión diaria, aunque con dos polos que chocan a la hora de tomar decisiones de la administración:

Al plan económico del Poder Ejecutivo comandado por Martín Guzmán y los ministros de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas y de Trabajo, Claudio Moroni, el kirchnerismo duro plantea desafíos con proyectos de ley propios apurando medidas desde el Congreso.

Tal fue el caso del proyecto de Máximo Kirchner para adelantar el pago de los aumentos pautados para el Salario Mínimo Vital y Móvil de todo el año, para el mes de julio y agosto, y antes de que empiece a ser tratado en el Congreso, tal como anticipó A24.com.

En cuestión de horas, Guzmán y Moroni convocaron de urgencia este martes al Consejo del Salario y en un trámite expres, reunidos con la UIA y la CGT, anunciaron una resolución que adelanta los aumentos y una nueva convocatoria para discutir un refuerzo, para agosto.

En ese marco, Alberto Fernández confirmó desde Madrid -lejos de Cristina que marcaba las pautas del Gobierno desde el Senado y la Cámara de Diputados pero sin pisar la Casa Rosada- que "definitivamente" irá por la reelección, porque confía en que el plan de estabilización de la economía diseñado por Guzmán comenzará a dar sus frutos y sus efectos llegarán a los bolsillos de la gente entre los meses de julio y agosto, luego de la reformulación de los precios relativos, con los aumentos de tarifas, y la inflación comenzará a bajar en esos meses al 3 o 4 %.

Pero, para el entorno de Alberto Fernández, la baja de la inflación está supeditada y condicionada necesariamente a la posibilidad de resolver el conflicto político interno del Gobierno.

El problema -señalan en el Gobierno- es que la pelea política que impulsa el kirchnerismo desestabiliza el plan económico que tiene el apoyo de empresarios y los gobiernos que integran el FMI.

En ese marco, el albertismo busca aislar la postura crítica del cristinismo, preparando el terreno político para afrontar la pelea que se viene cuando Alberto Fernández y su reducida comitiva regrese de Europa: la aplicación del aumento de tarifas.

Desde España el presidente emulando el mensaje que ordenó dar a Juan Manzur en la última reunión de gabinete de ministros, advirtió que los funcionarios que no estén alineados al programa de Guzmán, tendrán que irse del Gobierno o serán echados.

Se refería puntualmente a al subsecretario de Energía, Federico Basualdo y al titular del ENRE, Federico Bernal, que se oponen a la segmentación de tarifas diseñado por Guzmán.

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En plena interna, un informe cuestiona la actualización de tarifas

En plena interna, un informe cuestiona la actualización de tarifas

Alberto confía en que el plan económico de Guzmán en dos o tres meses, entre junio y agosto, terminará de estabilizar las variables macroeconómicas y la inflación bajará al 3 o 4% mensual, como estaba a principios de año, antes de los efectos de la guerra en Ucrania.

Antes, Guzmán deberá afrontar una nueva prueba de fuego, la marcha federal piquetera la otra cara de la crisis social que se verá este jueves al mediodía con una concentración masiva en Plaza de Mayo y por la tarde cuando el INDEC dé a conocer el índice de inflación de abril.

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