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Andrea Rincón defendió su faceta como entrevistadora
Más allá de la polémica, Rincón explicó que ponerse al frente de un espacio propio era un deseo que tenía desde hacía tiempo.
“Yo siempre quise conducir, era algo que siempre quise hacer”, aseguró. Según contó, su interés estaba en conocer cómo los invitados habían atravesado momentos decisivos de sus vidas y qué elecciones los habían llevado a construir sus carreras.
“Tenía mucha curiosidad con respecto a estos artistas”, señaló. Esa admiración también le jugaba una pasada al momento de recibirlos: “Muchos se me sentaron al lado y me quedaba con la boca seca, sentía que no podía respirar, me bajaba la presión”.
Sin embargo, las ganas de conocer sus historias fueron el motor para avanzar con las entrevistas y buscar respuestas que fueran más allá de sus trabajos más conocidos.
Las preguntas que sorprendieron a sus invitados
Andrea explicó que su búsqueda estaba relacionada con las herramientas que aquellas figuras habían encontrado para superar dificultades.
“Yo necesitaba saber por qué habían tomado esas decisiones, por qué habían reaccionado de determinada manera frente a determinada adversidad que les había tocado vivir”, expresó.
Además, destacó que esas conversaciones también le dejaron aprendizajes personales: “Les robé un montón de secretos”, resumió con humor.
Sobre el cierre, contó que algunos invitados se sorprendieron por el enfoque de las charlas. “Muchos de ellos me dijeron: ‘Che, Andre, ¿sabés que nunca me hicieron estas preguntas? Qué buenas preguntas que hacés’”, recordó.