“La cotidianeidad, esa cosa de verla, tomarme un café con ella y charlar en vivo. Hablamos casi todos los días, pero la distancia es angustiante, o la cosa prohibida de no poder ir y tocarle la puerta para abrazarla. Eso te llena de un ‘sinsabor’, además de la incertidumbre de este virus que uno no sabe cómo realmente actúa. Eso fue bastante heavy. Tuvimos mucho miedo, la amargura de Ova era increíble. Yo pensaba, hasta cuándo va a ser así?”, siguió la actriz sobre aquel difícil momento.
LEER MÁS: El desesperado pedido que hicieron Catherine Fulop y Oriana Sabatini en las redes sociales
Y cerró: “Yo trataba de no pensar en la fatalidad. Pensaba en positivo, que Ori y su novio son jóvenes, fuertes, que están bien y todo el tiempo estaba eso en mi cabeza. Fue una cosa muy extraña empezar la cuarentena ahí".