Luego de que Esmeralda Mitre denunciara al ex titular de la Daia por acoso -lo cual le costó el cargo- él la denunció por extorsión y ahora rompió el silencio.Siete meses después, en una entrevista al diario Perfil, dijo: "Que le hagan una pericia psicológica, ella me hizo ir a su casa".
Tras el pedido de disculpas de la actriz por hablar en contra de la comunidad judía en tiempos del Holocausto, ella fue a la Daia y a partir de ahí todo empeoró.
Ariel Cohen Sabban afirmó que fue ella la que pidió la reunión privada en su casa, y niega haberle exigido 80 mil dólares, sino que es la cifra que le dio cuando ella le preguntó cuánto costaba organizar un viaje con chicos para aprender sobre el tema.
"Vino llorando, explicando lo que dijo y por qué lo dijo, sin ánimo de disculparse. La DAIA no es dueña de ningún perdón; nosotros quisimos atenderla como lo hacemos con muchas personas, siempre con la misión de luchar contra todo tipo de antisemitismo y discriminación. Se llevó por delante un vidrio, se cayó y tuvo que ser asistida. Ahí le explicamos lo que significa banalizar el Holocausto para la comunidad y para la sociedad. Ella vino muy molesta por los títulos (de los medios), por cómo la prensa tomó el tema", contó en la nota.
"¿Ud. le pidió una reunión posterior o fue ella?", le preguntó el periodista a lo que él respondió: "Ella me pide el celular. Yo se lo di y le mandé un mensaje. Ahí me pasó su dirección. Es muy interesante porque ella mencionaba en cada programa que yo le pedí una reunión y el otro día en una entrevista en NET TV dijo que fue ella quien me pidió que yo vaya".
Luego, sobre si sabía que al lugar donde iba era el domicilio de ella, dijo: "No, no sabía lo que era. Tal vez fue una negligencia mía de no saber a dónde iba. En ese entonces para mí era una desconocida. Me recibió y empezamos a hablar. Me manifestó que estaba muy preocupada porque estaba haciendo una obra de teatro y para ella era muy importante, y que la imagen de ella no se podía caer, que a ella los títulos la afectan mucho y que necesitaba que nosotros le demos una mano. Y la verdad que nuestra tarea es ayudar a las personas, no hundirlas. Ella me preguntó entonces de qué manera le sugería que podía ayudar. Le dije que vaya al Museo del Holocausto y que trabaje con el Centro de Estudios Sociales que tiene la DAIA, Después, que podía hacer un viaje a los campos de concentración".