La One viajó acompañada por Vanesa, abogada y hermana de Matías Morla y con su representante Maxi Cardaci. Allí se encontró con su letrada paraguaya, Myriam Areco.
Moria transformó su angustia en diversión, su tristeza en esperanza y nunca se desesperó por su libertad cuando tuvo que permanecer en prisión por unos días.
Luego de presentarse en el juzgado de primera instancia y firmar los últimos papeles que le faltaban para ser completamente libre, la actriz celebró con un almuerzo con todos los que la acompañaron en el viaje.
Esta causa que se inició en el 2012 cuando para un show que brindó en Paraguay, el joyero Armando Benítez le prestó el costosísimo collar, que horas más tarde desapareció.