En ese emotivo mensaje, el joven repasó algunas de las pequeñas demostraciones de afecto que hoy más extraña. “Tus te amo pegajosos y constantes, los voy a tener siempre muy cerquita. Creo que no hubo un solo día donde no haya escuchado, con esa voz tan peculiar que tenías, un te amo hijo”, escribió.
Además, dedicó unas palabras para describir cómo era Ernestina lejos de las cámaras y de su faceta pública. “Nunca pretendiste ser algo que no eras. Siempre tuviste pasión por todo lo que hiciste, algo que muchos mueren sin sentir y vos lo hacías con toda plenitud”, expresó con profunda admiración.
La despedida de Ernestina País se realizó en el Cementerio de la Chacarita, donde familiares, amigos y colegas del ambiente artístico le dieron el último adiós. Durante la ceremonia, Benicio fue uno de los encargados de llevar el féretro y, una vez concluido el homenaje, volvió a las redes para agradecer las innumerables muestras de cariño y acompañamiento que recibió por parte del público.
En el mismo texto, el joven también hizo referencia a lo particular que resulta atravesar un duelo bajo la mirada permanente de los medios. “Tu ida no es como una común. Me aparecés en la tele, en las noticias, en los foros. Escapar de esta pérdida va a ser difícil”, confesó.
Sin embargo, también encontró alivio en los mensajes que comenzaron a llegarle de personas desconocidas. “Me habla gente que no conozco, que no sé quién es, solo para decirme que las risas y los momentos hermosos que les hiciste vivir les quedaron. Que tu impacto fue real”, señaló.
La carta concluyó con un sentido repaso por los recuerdos que más atesora de su mamá: su sonrisa, la carcajada que resonaba desde cualquier rincón de la casa y “esa niña que vivía en tu interior”. Como cierre, eligió dedicarle una última frase cargada de amor: “Sos, fuiste y serás eterna. Te amo mamá”.
Ernestina País falleció el 26 de junio a los 54 años luego de ser embestida por una formación del Tren de la Costa cuando intentaba cruzar las vías con la barrera baja, en la intersección de Sáenz Peña y El Cano, en el partido de San Isidro. En ese momento se dirigía al teatro Niní Marshall, en Tigre, donde integraba el elenco de la obra El divorcio del año, dirigida por José María Muscari.