“Yo entrego un pedido y no tengo problema con eso. El artista es muy mentiroso en eso, cuando vos te encontrás con uno, la casa y el auto no es de él, las extensiones se le caen...yo trato de ser lo más honesto posible”, explicó Santoianni.
Y sobre la reacción de la gente, comentó: “La gente pide online por la pagina y yo se los alcanzo. A veces pasa que la gente me dice ´qué parecido al actor, ¿no sos vos?´, y yo le digo que sí, no me da vergüenza. Es trabajo y lo hago bien, me gusta hacerlo, no tengo inconveniente. Es más, me encargo más de llevar los pedidos y me ha pasado que te piden selfies y yo me saco, no tengo problema. Sigo siendo el mismo pibe de Castelar”.
“Esto para mí es un trabajo, que disfruto. Soy agradecido y bendecido de hacer algo que realmente me gusta. Hay mucha gente que no puede trabajar de lo que le gusta, que está a lo mejor abocada a un trabajo de ocho, nueve horas y está frustrado en la vida porque no puede ser lo quiere ser. Tener esta bendición de trabajar y de hacer lo que nos gusta, a mí me da alegría”, cerró Matías Santoianni.