PrimiciasYa Paraguay se comunicó con la hoy famosa 'Ña Eté', quien aclaró que su trabajo es uno de los últimos en la cadena de confección del vestido: "Yo trabajo el ñanduti desde los 7 años. Para poder irme a la escuela tenía que vender pañuelitos que hacía para comprar el lápiz y el cuaderno, pero hace más de 30 años me dedico a la terminación", recuerda.
Al consultarle en qué consiste esa parte del trabajo, Estefana explica que ella recibe el trabajo terminado de las tejedoras y "como el ñanduti no se puede planchar, yo le saco la parte de abajo de la tela y tengo que arreglar si está un poco desarmado. Después lavo, estiro y almidono. De mis manos el producto se va directo a la venta o en este caso a aplicar sobre el vestido".
Después de los dos meses de trabajo de las tejedoras (leé sobre eso aquí), Ña Eté dedicó una semana al proceso de terminación:
"Y ahora estoy esperando a ver si por ahí la señora me manda otra vez su vestido para limpiarle, porque para lavar el ñanduti hay que desarmar todo otra vez y volver a armar. Solo yo hago ese proceso; tengo 67 años y dentro de unos años ojalá que no me pase nada porque el día que yo no haga más no sé qué va a pasar en Itauguá. Acá hay muchísimas tejedoras pero la terminación es el problema; yo tengo que hacer perfecto mi trabajo y arreglar lo que las tejedoras hicieron mal para que el ñanduti quede listo para aplicar", detalla.