"La diseñadora Florencia Soerensen hizo el vestido base y una mujer llamada María Luz vino a Itauguá para encargarnos las randas de ñanduti. Yo dibujé los diseños, ella aprobó y nos pusimos a trabajar en los apliques que ayer vieron en el ruedo, la cintura, los puños y el pecho del vestido", cuenta.
Al consultarle si sabían que estaban trabajando en algo que iría a parar a un vestido tan importante, responde emocionada: "Sí, todas sabíamos y trabajamos con mucho orgullo. Nunca antes pasó esto que una persona tan importante como una Primera Dama use algo original nuestro hecho con el sudor de nosotras las tejedoras".
Rossi sueña con que el look de Silvana de Abdo sea el inicio de una ola similar a la que se da en otros países, donde las prendas utilizadas por mujeres como Michelle Obama, Kate Middleton o la reina Letizia se convierten en tendencia: "Espero que con esto otras personas la imiten, porque siempre se escucha que usan encajes carísimos de no sé dónde, y estas son manos paraguayas que sustentan a sus familias con su trabajo. Para nosotras es de mucho valor que ella haya tenido el gesto de elegirnos", finaliza.