Afirmó además que el operativo fue “liviano y arreglado” para encubrir al músico, y que se trató de una maniobra para evitar consecuencias penales más severas.
La ausencia de L-Gante en la audiencia fue interpretada por la parte denunciante como una muestra de desinterés por esclarecer los hechos.
Mientras tanto, la causa continúa su curso, con acusaciones que incluyen encubrimiento, adulteración de documentos públicos y posibles delitos vinculados a la trata de personas, según lo investigado por la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX).
De esta manera el conflicto judicial entre Zonzini (que esta semana lanzó el libro El Manager de Jorge Zonzini, presentado por Nacho Gadano) y L-Gante sigue escalando, mientras las acusaciones de encubrimiento y adulteración de documentos públicos suman un nuevo capítulo.
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