"Antes tenía las tetas paradas y ahora caídas. Me veo mucho más chica, con menos curvas que es lo que siempre quise. Y ya no tengo la vara alta de que quiero ser perfecta", argumentó Suárez.
Y remarcó: "Hoy tengo un cuerpo de madre y me encanta mi cicatriz de la cesárea. Creo que es un tema de actitud y cómo te ven".