Me dirijo a los Medios de Comunicación para poner en su conocimiento que mi imagen es mía y yo soy exclusiva dueña de ella. Los derechos de mi imagen son personalísimos y no se puede hacer uso de mi imagen sin mi consentimiento, salvo en los casos en que la ley exceptúa este derecho, lo cual no corresponde a los hechos ocurridos este viernes último, decía. Precisamente, ante esto, el Juez que entiende en la causa dictaminó que los derechos de la actriz sobre su imagen no se modifican pese a estar cenando en un lugar público. El fallo de la Justicia se basó en ese punto, lo que provocó una total alegría en Alemann, quien se enteró de la resolución en el día de su cumpleaños. Esto es una clara violación a mis derechos constitucionales. Estar en un lugar público no significa perder los derechos de imagen e intimidad, sobre todo si uno está cenando tranquilamente en un restaurante con amigos, lo cual de por sí deja en claro que uno no tiene intención de manifestarse públicamente. El Sr. Omar Chabán tiene los mismos derechos que cualquier ciudadano, según lo dispone la ley. Si el estado de derecho fuera respetado, los Medios de Comunicación que lucran infringiendo este derecho de imagen o cualquier otro, debieran ser sancionados. No es excusa ampararse en el derecho de libertad de prensa y expresión si ello conlleva al abuso de este derecho, violando la imagen y la intimidad de las personas, añadía en la carta escrita horas después del confuso episodio.