Y señaló: “Desde el día uno dije que era decretado, ganado y sanado. Pero no es un proceso fácil, estuve muchos días internado en el Hospital de Clínicas. Estoy contento de estar acá, en Crónica. Quiero agradecerle a toda la gente del canal, y no me quiero olvidar de la gente del Hospital de Clínicas, y a la Fundación Favaloro por toda la etapa del trasplante”.
Hace unos meses, Lío Pecoraro se sometió a un intercambio medular con su hermana más chica, Laura, que era compatible y no dudó en ayudarlo con ese invalorable gesto de amor.
"Muchas ganas de volver al ruedo. Todo encaminado, de a poco, con fe. Tengo plena convicción de que a veces, querer es poder. Tengan fuerzas, no bajen los brazos. Cada vez falta menos. Gracias a todos los que estuvieron y están presentes en esta travesía que ya va terminando su recorrido con este final feliz", posteaba a pura fuerza hace unas semanas.