"Fui sola a verla el viernes y la verdad es que no me siento para nada reflejada, identificada. Si me preguntás qué veo, yo veo a un muchacho que contrata a una chica para un video, a la que la tratan como si fuera nada. En ese momento, yo era la cara del momento. Y ni bien me meten en el ascensor es 'hola, ¿qué tal?' y 'tun, tun, tun'. No hay un diálogo. Voy a decir una palabra terrible: soy la trola de la película", opinó Marixa.