"Hice un móvil antes de empezar a grabar para El diario de Mariana y empecé a pedir que me ayudaran a buscar a mi hija. No sabía donde estaba. Después apareció en la grabación, pero llegó tarde, a mí me agarró un ataque, me filmaron todo y le dije que se vaya. Eso para Sofía fue una gran vergüenza porque quedó muy expuesta en un momento grave que estaba pasando con las adicciones", rememoró Moria entre lágrimas.
"Eso la puso peor y provocó que estuviéramos separadas por un largo tiempo. Norma (Pons) fue la única que un día dando una nota dijo: 'No la traten mal a Sofía' porque había muchos que la castigaban mal. Yo como estaba muy enojada no me daba cuenta. Después me amigué con mi hija", añadió.
"Tu hermana tuvo que ver mucho en la defensa de Sofía porque para mi hija yo la engañé, fui como una mamá traicionera por todo lo que conté. Mi hija es lo más grande que tengo. Ella en ese momento no me lo perdonó, pero quizás si yo no la exponía demasiado, ella no iba a salir", completó.
Y por último, muy emocionada, confesó un momento muy especial en la vida de ambas: "El 3 de diciembre que nace Dante, ese mismo día a los 15 minutos de nacer mi nieto querido, un señor de Narcóticos Anónimos (NA) le entregó una medallita a mi hija para decirle que estaba limpia de las adicciones".