Además a los 40 años, los hombres representan más una imagen paterna que un símbolo sexual, además de que el 60 por ciento de ellas no se acercaría por temor a que estén casados.
Las malas noticias continúan según indica el presidente de la Sociedad Mexicana de Urología, Mariano Sotomayor, que explica que a los 40 años la salud masculina enfrenta irremediablemente dos alteraciones naturales: aumenta el tamaño de la próstata y disminuye la producción de testosterona.
Al reducirse la producción de testosterona baja el nivel de masa muscular. Se acumula grasa en el abdomen, mayor predisposición a desarrollar osteoporosis, además de disminución del deseo sexual y problemas en la erección. En el plano intelectual, hay dificultad para concentrarse, cambios de humor y hasta signos de depresión.