Aunque el epicentro de este pleito entre Shakira y Hacienda se centra en su residencia a efectos fiscales, no parece que sea el único frente abierto. Los inspectores también están interesados en analizar las cuantiosas donaciones realizadas por la cantante a su Fundación Pies Descalzos. Pretenden comprobar si todos los ingresos declarados en España durante los ejercicios 2015 y 2016 se corresponden con lo que realmente tenía que tributar y no se ha perdido el dinero en donaciones.