Además, ambos coinciden en que la pasión que se ve en pantalla “es verdadera“, porque “por medio de los personajes logramos ese juego de fantasear. Con Carina jugamos, nos divertimos. Es lo mejor que te puede pasar”, describe Estevanez.
“Entre los dos funcionamos porque yo acepto las propuestas de Sebi y él logra relajarme. Me lleva a lugares que me divierten mucho. Hay cosas que se ven en Victoria que no se vieron nunca en otro personaje de mí. Creo que él también agarra de mí cierta seguridad. Entonces, nos permitimos jugar con los límites e ir más allá”, acota Zampini.
“Hay una química entre Carina y yo que pasa muy pocas veces en las novelas. Creo que ese erotismo y todas las fantasías que vivimos nos hace más reales, y eso le gusta a la gente. Estamos felices y muy contentos con la repercusión en el público. Es un sueño“, reflexiona el actor.