Casa Rosada

Las urgencias de Alberto Fernández: Frenar la inflación y cuidar la paz social antes de las fiestas

El objetivo de la Casa Rosada a dos semanas de las elecciones ya no es ganar, sino que "haya comida en la mesa de los argentinos" ¿Cuáles son las causas de la inflación para Alberto Fernández? 
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
El presidente Alberto Fernández ante unos 30.000 militantes en Morón llamó como Néstor Kirchner en 2006

El presidente Alberto Fernández ante unos 30.000 militantes en Morón llamó como Néstor Kirchner en 2006, a "dar la batalla contra los aumentos de precios" y pidio a gobernadores poner el aparato del Estado a controlar abastecimiento en Supermercados. Foto: Presidencia

El temor al fantasma de una ruptura de la paz social ante las fiestas de fin de año por el aumento permanente de la inflación, llevó al gobierno de Alberto Fernández a redoblar la apuesta contra los empresarios y "especuladores" y apuesta a los controles de precios en todo el país con todo el aparato del Estado, de los gobernadores, intendentes, gremios y movimientos sociales aliados del peronismo.

Sin embargo, como un boomerang, las diferencias sobre la efectividad de las medidas amenazan ahora con un quiebre en la relación con los mandatarios provinciales e intendentes de la oposición, que se niegan a salir a sancionar a empresas, comercios y supermercados.

“Tenemos que garantizar que no falte la comida en la mesa de los argentinos, ese es el principal objetivo, cuidar a las familias, que los precios no consuman los salarios”.

Con esa advertencia salieron esta semana el presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Kirchner, pasando por cada ministro y fue el eje central de la segunda conferencia de prensa de la nueva portavoz del Gobierno, Gabriela Cerruti. El objetivo: intentar explicar que el Gobierno lucha contra la inflación y encontrar culpables del eterno mal de los argentinos.

La "batalla contra los especuladores"

Alberto declaró la guerra a los industriales de la alimentación que se oponen al congelamiento de precios y endureció su discurso, tras recibir el alerta concreta sobre la situación social que se vive en los barrios más pobres del conurbano.

El temor ante un estallido como en diciembre de 2001, volvió a rondar en un clima tenso por los pasillos de la Casa Rosada. Ese mismo mensaje, lanzó el gobierno hacia el establishment internacional y en las negociaciones con el FMI. El mensaje de La Cámpora advirtiendo: "primero se crece, después se paga la deuda", va en esa línea.

De pasar a la defensiva ante las críticas generalizadas por los controles de precios y el cepo al dólar, que esta semana volvió a meter presión a los precios con un nuevo récord del blue que rozó los $200, el Gobierno pasó a la ofensiva, denunciando a “los monopolios y especuladores que quieren ganar a costa de la comida en la mesa de los argentinos”.

Feletti reclama a los empresarios que en lugar de ganar más produciendo y vendiendo más, quieren ganar más aumentando los precios. A lo que los empresarios replicaron que no pueden vender por debajo de los costos de producción ante el aumento del dólar y las trabas para ingresar insumos importados.

Así, la estrategia fue que "Todos" salgan a respaldar el congelamiento de los precios de 1432 productos considerados básicos para las familias de clase media y baja que “hoy no llegan a fin de mes”. Finalmente, el Gobierno salió a mostrar con el acto en Morón, una imagen de unidad, al menos hasta las elecciones.

¿Qué disparó la decisión del nuevo control de precios?

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El Gobierno convocó este viernes por decreto a los gobernadores e intendentes de todo el país para garantizar

El Gobierno convocó este viernes por decreto a los gobernadores e intendentes de todo el país para garantizar "la fiscalización y control del cumplimiento" de los precios congelados (Foto: Telam).

Los números que le llevó el lunes el titular del INDEC, Marco Lavagna a Manzur y a Guzmán confirmó el mayor temor del gobierno: que el índice de inflación de octubre otra vez supere el 3 % mensual.

¿Cuánto tiempo más podrían soportar los argentinos de ingresos medios y bajos y los beneficiarios de planes sociales una inflación que ya se sabe, superará el 52,5% anual? El Gobierno admite que ni reabriendo las paritarias y aumentando las jubilaciones, alcanza.

Según un estudio de una consultora privada difundido antes de la derrota del oficialismo en las PASO, la inflación alcanzó un 87,4% en los primeros 21 meses de gestión de Alberto Fernández, calculada tomando un IPC de 2,8% para agosto. Pero octubre se volvió a disparar.

Comparando estos números con las dos gestiones anteriores. En lo que va de la gestión de Fernández excede en 20,3 puntos porcentuales a la inflación de los primeros 21 meses de Mauricio Macri y en 39,9 puntos a la inflación del mismo período durante el gobierno de Cristina Kirchner.

Ese escenario fue el que disparó la decisión de congelar los precios por 3 meses para frenar la estampida, y evitar que la canasta familiar para las fiestas de fin de año, sea imposible de pagar.

El gobierno ya no teme solo al fantasma de la devaluación, que atribuye a la especulación de dirigentes de la City y de la oposición de Juntos por el Cambio. La candidata a diputada por el Frente de Todos, Victoria Tolosa Paz, vinculó las presiones sobre los precios y el dólar con un intento de "golpe blando" para debilitar al Gobierno pero rápido salieron a desmentirla.

Esta vez el peronismo teme al fantasma de una explosión social: "Lo más antipático es que la gente llegue a la caja del supermercado y tenga que dejar un producto porque no le alcanza para comprar dos", relató en tono dramático la nueva portavoz del Gobierno, Gabriela Cerruti en la Casa Rosada.

En ese contexto, Alberto, Manzur y De Pedro convocaron a todos los gobernadores para comprometerlos a "colaborar con sus estructuras del Estado provinciales y municipales a controlar que no haya desabastecimiento de los 1432 productos con precios congelados.

Las contradicciones de Alberto Fernández sobre la inflación y sus causas

En medio de la discusión por los controles de precios, se viralizó esta semana un video del presidente Alberto Fernández criticando los mismos controles de precios que adoptó Cristina Kirchner en 2013: "Presidenta, dígale a Guillermo Moreno que deje de arreglar con los supermercados, que es donde hay un problema” y continuó criticando a CFK: “El problema es que usted no tiene en cuenta la cantidad de dinero que ha emitido y que no ha tenido respaldo".

En cambio, esta semana, el Presidente apuntó contra "los especuladores y los monopolios”. En una referencia irónica al dirigente opositor, Horacio Rodríguez Larreta dijo: “Ahora se da cuenta que el problema de la inflación son los monopolios, no la emisión monetaria”.

El cambio conceptual de Alberto sobre la inflación, no es casual.

Ahora el Presidente sostiene que la inflación no es causa de la emisión monetaria del Banco Central, sino de la especulación de algunos "8 o 9" empresarios que controlan el mercado, y lo hace en medio de una masiva emisión del BCRA para afrontar los anuncios del Gobierno para poner "plata en el bolsillo" de los argentinos y fomentar el consumo, en el intento de dar vuelta la derrota electoral de las PASO en las elecciones legislativas del 14 de noviembre.

Toda una contradicción sobre la política económica del Gobierno en medio del viaje Roma para renegociar la deuda con el FMI que justamente, le reclamó un plan fiscal consistente y reducir los niveles de emisión para sellar un acuerdo.

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