“Yo practico el ayuno una vez por mes, por lo menos; entre mi desayuno de las siete de la mañana de un día hasta las siete de la mañana del siguiente”, contó Alfano a Marina Calabró en Lanata sin filtro.“De esta manera, cuando estás ayunando, no gastas energía en el proceso de digestión o asimilación de nutrientes; entonces los órganos que están involucrados en esos procesos, descansan, por lo que vos aprovechaste para eliminar y para la depuración de toxinas, células dañadas, tejidos enfermos y todo lo que es, entre comillas, nuestra basura”, confesó en una entrevista con Radio Mitre.