A pesar de su trabajo de exposición mediática, Casanova enfatizó que escapa a los parámetros imperantes de la belleza y que siempre busca la salud y el bienestar propios, por sobre la mirada de los demás. Por tal motivo, explicó que no hizo caso a ciertos comentarios y evitó someterse a una cirugía para aumentar el tamaño de sus lolas. “Entrar por estética a un quirófano, y que te anestesien, no lo haría. Es más, ahora medio que se puso de moda no tener gomas, jaja. Si a vos te da más seguridad, o te sentís más contenta, está perfecto, operate, porque no, tampoco es que soy una cerrada en cuanto eso. Pero yo hoy no lo haría”; manifestó, en charla con el abogado y podcaster Elías Kier Joffé.
Para completar, Casanova se permitió dejar un mensaje inspirador en tiempos duros: “Hay que vivir más liviano. Uno se hace malasangre porque cuestiones que no valen la pena. Valió la pena que yo me haga tanta malasangre porque me rompí una uña o un dedo. Un buen ejercicio es pensar los problemas de esta forma. ¿En tres años esto que me preocupa hoy va a ser importante?”.