El astro no pudo contener la emoción por volver a pisar el césped como director técnico en la Argentina.
Maradona tomó el micrófono y dejó en claro que le transmitirá el compromiso a sus jugadores para revertir la delicada situación del club con el promedio.
Sobre el final, dejó en claro que irá a los entrenamientos y manifestó: "No soy un mago, vengo a trabajar".
En el final de su discurso se emocionó otra vez al recordar a sus padres y saludó a los hinchas acercándose al borde de las plateas y tribunas.