“Yo estaba viendo la televisión y ni siquiera tenía un balcón… Tenía una ventanita”, recordó.
Luego reveló el pensamiento que tuvo en aquel momento: “Dije: ‘Si yo me caigo y no me muero, voy a quedar como un peso para mi familia’. Y gracias a Dios algo me iluminó y no lo hice”.
Entre lágrimas, Guercio explicó el estado de desesperación que asegura haber atravesado como consecuencia de la exposición y el hostigamiento: “Me sentí muy presionada desde el acoso. Era muy duro para mí. Para mí todo lo que estaba viendo en ese momento era muy fuerte”.
“Conmigo hubo un ensañamiento fuerte y era un tema que medía mucho en la televisión. Entonces eran todos los días móviles de dos, tres horas, con gente diciendo barbaridades de mí con mucha saña. Dentro del teatro, lo mismo. Era una tortura para mí”, aseguró.
Finalmente, Eliana resumió el dolor que sentía por aquellos días con una frase contundente: “Yo estaba desesperada, quería terminar de sufrir porque nadie veía que estaba sufriendo”.
La confesión surgió mientras recordaba también uno de los episodios más polémicos de su carrera mediática: el recordado cachetazo que le dio a Marcelo Polino en pleno vivo de Intrusos.
(Línea 135 - Asistencia al suicida)