Por supuesto, la conductora no se quedó callado ante esa nota donde Zunino afirma: "Me dirán que ocuparse de Viviana Canosa no vale la pena o que es poco serio o que me gusta el periodismo de periodistas… y puede ser, pero la ex chimentera de los pelos colorados tiene un programa que puede ver cualquier desprevenido, ahora se dedica a la política y hace el pase a las 8 de la noche con un periodista de los considerados “serios” como Luis Novaresio. No sería de extrañar que, en un futuro no muy lejano, Canosa se consolide como integrante del llamado círculo rojo por sus posturas cada vez más desencajadas: otros que hicieron ese trayecto antes que ella. Canosa juega a ser una especie de petit fille fatal de aquella Doña Rosa inexistente pero tan estereotípica con la que interactuaba el viejo Bernardo Neustadt. Lástima que una mujer de estos tiempos que se pretende editorialista busque agrupar con más efusividad y desparpajo que ideas a esa parte de la audiencia que sólo busca encontrar un espejo donde ver reflejados sus más bajos instintos".