Y recordó lo qué vivió: "Me estaba bañando en mi casa donde vivía antes y no sé qué me llevó a abrir la cortina y había como una mano grande y vi desde el vapor del agua una mano como que me decía chau. Sentí eso".
"Habían pasado dos días de su muerte. Vi una mano grande en el vidrio del baño, sentí como que pasó a despedirse", finalizó Hermida emocionada.