"Cuando llegue al camarín fui el último en entrar porque me atacó la seguridad de Garbellano. Llego al camarín, la veo a Moria sin la joya y ya lo olí... Fui respetuoso y esperé el tiempo necesario, mi mujer se sacó fotos con ella, yo también. Me quedé tranquilo. Cuando se fueron todos, Moria estaba sentada y le pregunté '¿y las joyas?' Y se hizo la desentendida: 'No sé, por ahí'. Ahí me llamó la atención, y Galo me dice 'están ahí' y el estuche estaba vacío: 'Moria este estuche está vacío, ¿dónde están las joyas?' y Moria me dice 'No se lo tiene Garbellano'", había explicado el joyero, sobre lo que paso en la noche del robo.