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REPERCUSIONES

La indignación de Boy Olmi y Carola Reyna tras el hallazgo del cadaver en la casa donde vivió Gustavo Cerati

Boy Olmi y su esposa, Carola Reyna, hablaron tras la identificación de los restos de Diego Fernández Lima en la propiedad de Marina Olmi, que en su momento alquilaba Gustavo Cerati.

La indignación de Boy Olmi y Carola Reyna tras el hallazgo del cadaver en la casa donde vivió Gustavo Cerati

Luego de que se identificara el cuerpo de Diego Fernández Lima en la medianera de la casa donde vivió Gustavo Cerati -propiedad que el ícono del rock nacional le alquilaba a Marina Olmi-, comienzan a atarse los cabos de un crimen feroz ocurrido en 1984.

La noticia llamó la atención desde el primer momento, no solo por la crudeza del hallazgo, sino por la magnitud de las figuras públicas involucradas de manera indirecta. La casa, ubicada en Coghlan, fue habitada por Cerati durante dos años, en un tramo clave de su carrera artística, cuando comenzaba a consolidarse como la gran figura del rock argentino. Casi once años después de su muerte, su nombre volvió a estar en boca de todos, pero no por su música ni por sus logros artísticos, sino por un oscuro episodio que permaneció oculto durante más de tres décadas.

Tanto Boy Olmi —hermano de Marina— como Carola Reyna decidieron romper el silencio en Intrusos (América TV) tras el impactante hallazgo del 6 de agosto en la propiedad donde vivió Gustavo Cerati, actualmente en proceso de demolición para la construcción de un edificio.

“No es la casa ni de Gustavo ni de mi hermana, son vecinos, es la casa de al lado”, aclaró el actor con evidente fastidio, intentando despegar tanto a su familia como al músico de cualquier vínculo con el hecho.

“Es la casa lindera”, acotó Carola, mientras Olmi continuó, visiblemente molesto: “A veces pasa que, frente al nombre de alguien conocido como el amoroso de Gustavo o mi hermana, que es una gran artista plástica, se montan noticias. Creo que no hay mucha relación entre todo esto, es una pena que aparezca”.

Luego, Reyna intervino para ampliar el contexto: “Fue un bajón, fue muy fuerte. Ella ya había vendido la casa, pero incluso ahora vieron que los restos eran de antes de que ellos compraran la casa”.

Por último, la reconocida actriz expresó su impresión tras conocerse la identidad de Diego Fernández Lima, quien tenía solo 16 años al momento de su desaparición: “Fue muy loco, es raro”.

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Las últimas horas de Diego Fernández Lima antes de ser hallado en la casa que vivió Gustavo Cerati

Se confirmó que los restos hallados en una casa del barrio porteño de Coghlan, donde alguna vez vivió Gustavo Cerati, pertenecen a Diego Fernández Lima, un adolescente de 16 años que desapareció el 28 de julio de 1984. La identificación fue realizada por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que además logró reconstruir parte de sus últimas horas.

“El Equipo Argentino de Antropología Forense llegó a una identificación, porque entre los huesos había un fémur, un cráneo, una cadera y pies, y eso permitía saber datos muy importantes de la morfología de la persona que había sido enterrada en este lugar. Por las características de los huesos, se sabía que era un adolescente, que era hombre de estatura mediana, y que calzaba 41”, empezó relatando el periodista Ignacio González Prieto en El Trece.

Además, el periodista detalló cómo se logró identificar al joven y reconstruir su árbol genealógico: “Empezaron a revisar registros de desaparecidos, muertos, secuestrados, y lograron identificar a una familia. A partir del matcheo con el ADN de la madre y de dos hermanos, un hombre y una mujer, no del padre, que murió en un accidente de tránsito, descubrieron que la persona que estaba aquí se llamaba Diego, tenía 16 años, estudiaba en un colegio muy cercano de este lugar, en la ENET 36. Y, además, jugaba el fútbol en Excursionistas”.

Cuando el conductor Luis Otero le preguntó qué pudo haberle sucedido al adolescente, Prieto respondió: “La verdad que no está muy claro, pero el fiscal López Ferrando avanzó en la historia. La tarde del 26 de julio de 1984, este chico volvió del colegio al mediodía. Almorzó con su mamá y le dijo a su mamá ‘necesito plata para tomarme un colectivo’. Él no dijo a dónde iba, simplemente dio como referencia que iba a la casa de un amigo. La mamá tampoco preguntó. Él vivía a cinco cuadras”.

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