Charlas al sol, mates compartidos y algún que otro almuerzo fueron acercando los corazones de la rubia y el actor.
Y el flechazo hizo que de amigos pasasen a ser algo más profundo, amoroso. Pero el verano terminó y con él se fue el fuego de la pasión.
Hoy, la rubia y el galancito siguen sus caminos pero… ¡por separado!