"Me habrá visto en su momento cuando estuvo en Buenos Aires ya que fue mi momento de quizás mayor mediatez cuando había empezado el Mago sin dientes", añadió.
Y contó lo que le dijo el sumo pontífice: "Apenas me ve, sonríe y me mira y me dice: te has venido de mago. Cuando me dijo eso, le agarré las dos manos. Esas bendiciones para mí fueron muy fuertes. Me miró la galera, la tocó y me la bendijo".