"Pasó un rato, salieron vecinos y nadie hizo nada. Y eso que nosotros gritamos", dijo frente a Jorge Rial. Cuando las fuerzas de seguridad arribaron la tarea no fue fácil: "La policía no lo podía agarrar, no me soltaba".Y siguió: "Yo me escapé del departamento como pude, salí corriendo, pido el ascensor, pero no llega y cuando miro para atrás veo que viene corriendo mi mamá y él la sigue. No llegamos a subirnos al ascensor, quedamos ahí en el pasillo y él nos tenía agarradas del cuello, él arriba nuestro y nosotras tiradas en el piso"."Después pasan unos minutos y ahí es cuando se abre el ascensor y veo muchos policías y gritos. Él no me soltaba y a mí me sacó una mujer policía. Él nos tenía agarradas del cuello. La policía cuenta la agresión, pero yo no podía denunciarlo", agregó."Él empezó hablando con Dios, después Dios era su papá directo y él después era Dios. Todo se iba potenciando. El diablo podía ser cualquiera", completó.