"Desde que Rozín se enfermó y sabiendo lo que le iba a suceder, comenzó a llamarme porque quería que yo continúe haciendo su peña. Me dijo quizás el mejor piropo: que “nadie iba a respetar tanto la música y la comida como yo”", comentó Migue Granados en Twitter.
Y remarcó: "Por supuesto no lo hubiese hecho. No estaría a su altura y era imposible querer agarrar eso sabiendo lo que iba a pasar. Hasta hace dos semanas me siguió llamando para hacerlo. Lo que rescato, sabiendo que iba a morirse seguía pensando en producir su programa. Terrible".
"Un programa donde no se apuraba a los músicos y donde la música era valorada de verdad. Tranquilo. En vivo. Con artistas posta. Una pena enorme que se haya ido, pero su piropo me lo quedo para siempre", finalizó el humorista y conductor.
Migue luego borró los mensajes y explicó la razón: "Ya cuando tuiteo algo y hay 100 pelotudos que no me siguen y opinan gratis sobre el tema, lo borro. Corta".