Canciones como “Tutu”; “No Te Vayas”; “El Mismo Aire”, “Por Primera Vez”, “Tattoo” o “Vida de Rico” hicieron de estas 5 noches un espectáculo inolvidable.
Sin dudas, uno de los momentos destacados, en una profunda admiración hacia Charly García, con guitarra en mano el artista brindó una emotiva versión del clásico “Canción Para Mi Muerte” de Sui Generis. Camilo se había prometido que si alguna vez tocaba en el Luna Park, esta canción formaría parte del repertorio, y fiel a su palabra, así resultó.
Otros de los momentos emotivos fue cuando compartió junto a su esposa Evaluna cada uno de sus shows en canciones como “Machu Pichu” e “Índigo”. La química y el amor entre la pareja traspasa todo tipo de barreras y el público pudo disfrutar junto a ellos la alegría vivida por la espera de su primer hijo.
A su vez, en el último de sus conciertos en el Luna Park, Camilo contó con la participación especial de Mau y Ricky junto a quienes cantó “Desconocido”.
“Desde que yo estaba chiquito, soñé poder tocar aquí, en el Luna Park”. Camilo cumplió su sueño, y así motiva a cada uno a seguir los suyos hasta alcanzarlos.
En una profunda conexión con su público, durante las 5 noches Camilo compartió junto a sus fanáticos momentos inolvidables. Invitando al escenario a diferentes niños que formaban parte de la audiencia, el músico disfrutó con ellos un momento íntimo y de reflexión en el que los alienta a siempre perseguir sus sueños. Un mensaje de esperanza a través de la música y las palabras para una nueva generación que tiene todo por conseguir.
Y el final no decepcionó: con una profunda emoción y desplegando todo su talento, el colombiano cerró ante la ovación del estadio completo su paso histórico por el país.