Divertir integrando, entreteniendo. Concientizando. Las consignas prioritarias de “Titirifeos”, la obra infantil de teatro que fue la sensación de las vacaciones de invierno y que ya presenciaron miles de familias, principalmente en el AMBA y en el interior de la provincia, son fácilmente perceptibles cada vez que sus artistas salen a escena. Hablamos de Emiliano Puñales y Emiliano Vega. O mejor dicho: de “Gonzalito” y “Jazmín”, los títeres que le dan vida a una historia de dos amigos que recorren los bosques y con su sola inocencia consiguen convencer al villano de la necesidad de terminar con la tala indiscriminada de árboles nativos. Por supuesto, no lo logran ellos solos. Van tras el objetivo con el apoyo incondicional de toda una sala. Respaldados por un ejército de chicos apoyando la causa con sus alaridos y con los grandes comprendiendo que todavía se está tiempo de construir una sociedad mejor para los que vienen atrás. Siempre se puede aprender, claro, más aún cuando el mensaje contempla una interpretación general, mechando términos actuales y nombres propios versión 2022, con canciones y ocurrencias que tienen su origen en décadas pasadas. Hasta la Pantera Rosa y la Gallina Tuculeca, aparecen para trascender generaciones. La idea, claramente, es que todos rían y se vayan unidos por el mismo pensamiento con respecto al cuidado del medioambiente. “Titirifeos”, que además le pone música a sus presentaciones con la cuota de magia que siempre aporta un saxofón, lo está logrando desde el escenario. Ni más ni menos que la tierra fértil que encontraron para despedirse del público, al concluir cada función, “plantando” un árbol.

