El video fue dirigido fue dirigido por
Andy Morahan. La historia se basa en el casamiento de
Axl Rose con su novia (interpretada por
Stephanie Seymour, su pareja en aquellos días).
El presupuesto fue de 1,5 millones de dólares, transformándolo en el noveno video más caro de la historia. Una de las escenas más recordadas es la de
Slash tocando un tremendo solo de guitarra afuera de una iglesia.