“Fuimos a tomar unos tragos al bar de arriba y cuando bajamos para irnos, nos cruzamos con gente y a alguien se le ocurrió decir ‘miren a estos kirchneristas en el Alvear’. Y bueno. Ya habíamos tomado una botella de vino, un whisky, ¡mi esposa es Nancy...! Cosas que terminan en una situación, yo ya sabía cómo iba a terminar, que por suerte fue bastante risueña. Fue exasperante. Mi esposa le dijo que se acostumbre de acá en adelante...”, siguió.