Luego del diagnostico, la joven fue internada para realizarse diálisis varias veces por semana a la espera del trasplante. "Mi papá no lo dudó ni un segundo. Al tratarse de su hija, era el primero que quería donar”, contó su hijo Dino.
Y agregó: "Agustina podrá tener una vida normal después de los seis meses del trasplante. Va a dejar todo lo que venía haciendo hasta ahora, solamente se tiene que cuidar con las comidas”.
Casi un año y medio después de ese duro momento familiar, el ex piloto decidió tatuarse el riñón que le donó a su hija. Ella, en tanto, también se hizo el mismo dibujo en su piel.
LEER TAMBIÉN: Andrés Calamaro sigue con los poemas: ahora con el Coronavirus
"El @patriciodipalma se tatuó el riñón que me donó, y yo, el mismo.Te amo