Pero eso sería apenas una parte del problema.
El entramado económico que sorprendió a Tini
La auditoría habría determinado que buena parte de los ingresos pasados y futuros vinculados con la carrera de la artista son canalizados a través de una sociedad en las que Tini no tendría participación accionaria, firma ni control sobre las cuentas bancarias. La sociedad se llama QVT Managment, se encuentra en Estados Unidos y está a nombre de su padre y también de su hermano Francisco. Allí se factura toda la publicidad de la artista.
La situación también alcanzaría a su actividad discográfica. Según la información conocida, los contratos relacionados con los próximos álbumes no habrían sido celebrados por Tini a título personal.
Por ese motivo, los ingresos derivados de esos acuerdos son percibidos por esta sociedad sobre la cual la cantante no tendría control societario.
El escenario resulta especialmente llamativo teniendo en cuenta que se trata de una artista de 29 años que lleva más de una década construyendo una carrera internacional.
El rol de Alejandro Stoessel en la carrera de Tini
La estructura se remontaría a los comienzos profesionales de Tini. Cuando todavía era menor de edad y comenzaba a convertirse en una figura internacional gracias al fenómeno de Violetta, su padre, Alejandro Stoessel, quedó a cargo de negociar y firmar los compromisos relacionados con su carrera.
Según habría determinado la auditoría, lo hizo tanto en representación de su hija como a través de diferentes sociedades argentinas y extranjeras de las cuales sería socio único o principal.
El punto más delicado es que Tini no tendría participación en esas compañías. Incluso, de acuerdo con el relevamiento, tampoco existirían contratos laborales o profesionales que obliguen a esas sociedades a pagarle determinados honorarios por su trabajo artístico.
La cantante habría facturado servicios artísticos de manera esporádica y a pedido de su padre. Al analizar específicamente 2025, la auditoría habría encontrado una importante diferencia entre esos montos y los ingresos obtenidos por las compañías que celebraban los acuerdos vinculados con su actividad.
La familia de Tini Stoessel
Tini tomó el control y comenzó una negociación
La representación de Alejandro Stoessel habría terminado hace aproximadamente tres meses, después de haber comenzado cuando Tini tenía apenas 14 años.
Desde entonces se desarrolla una negociación entre padre e hija para reorganizar el patrimonio y la estructura económica de la carrera de la cantante.
La auditoría habría establecido que Alejandro fue durante años quien tomó de manera exclusiva las decisiones relacionadas con el dinero, además de organizar la estructura contable, jurídica y societaria alrededor de la actividad profesional de su hija.
Tini habría firmado algunos documentos aceptando la intervención de determinadas sociedades por pedido de las empresas con las que trabajaba. Sin embargo, según la información disponible, eso no implicaría que haya cedido sus derechos de imagen o comerciales.
La cantante habría firmado esos documentos confiando en las personas que manejaban su carrera y sin conocer en profundidad el alcance jurídico de cada operación.
El dato más fuerte de la auditoría Hay otro elemento que encendió todas las alarmas. Las sociedades involucradas no habrían participado directamente en la creación artística de los proyectos de Tini, pero serían las encargadas de recibir y acumular los ingresos derivados de ellos.
Y mientras Alejandro Stoessel sí estaría autorizado para operar determinadas cuentas, Tini no figuraría como autorizada para realizar movimientos bancarios en esas compañías.
La artista tendría solamente una cuenta bancaria de titularidad exclusivamente propia y, según la información a la que accedió PrimiciasYa, surgida de la auditoría, recién en junio de 2026 habría conseguido acceder personalmente a ella con la intervención de sus abogados.
El relevamiento también habría determinado que actualmente los derechos económicos derivados de la carrera y la imagen de Tini están vinculados a sociedades argentinas y extranjeras en las que ella no posee participación.
La preocupación más delicada para Tini
Ahora las negociaciones apuntan a que Alejandro Stoessel deje definitivamente de administrar el patrimonio profesional de su hija y a determinar qué ocurrió con el dinero generado durante todos estos años.
Pero existe un punto todavía más sensible: no se descartaría que la revisión profesional detecte eventuales ilícitos cometidos en el pasado en el manejo de esa estructura, una hipótesis que deberá ser acreditada y que, por el momento, no equivale a una denuncia ni permite atribuir responsabilidades penales.
En cualquier caso, Tini sería completamente ajena a cualquier eventual irregularidad que pudiera investigarse. El conflicto abre así una etapa completamente diferente en la relación profesional entre padre e hija después de más de una década trabajando juntos.
Hace unos días, Marcela Tauro contó también que Alejandro Stoessel le habría aconsejado a su hija realizar una división de bienes o acuerdo prenupcial antes de su casamiento con Rodrigo De Paul, que se realizará en diciembre de este año.
Según la periodista, Tini no habría recibido bien la sugerencia y posteriormente habría decidido incorporar un administrador a sus asuntos económicos.
Mientras tanto sus abogados avanzan con las negociaciones y buscan ordenar el patrimonio generado por su carrera, Tini continúa enfocada en FUTTTURA, prepara su próximo álbum y mantiene su agenda internacional.
Pero detrás del enorme presente profesional de la cantante acaba de abrirse una pregunta que promete generar muchísimo ruido: ¿qué ocurrió durante todos estos años con la fortuna que generó Tini Stoessel?