Fue de esta manera que se pudo ver a Romina Yan en la cama con sus hijos. Los tres están en pijama y listos para ir a dormir. Sin embargo, antes de eso decidieron tomar esta foto sin imaginar que años después tendría la importancia que tiene hoy.
Es que ella posa de brazos cruzados con una sonrisa en su rostro, mientras que Franco y Valentín, sus hijos mayores, hacen lo propio mirando a cámara. Quien no obedece la advertencia de la cámara es Azul, quien aparece recostada y mirando con ternura a su madre en esta imagen que captura los momentos familiares que eran comunes en aquel entonces.
Gustavo Yankelevich vivió una experiencia mística que lo conectó con Romina: "Me sacó del agujero negro"
En una entrevista con Luis Majul para El Observador, Gustavo Yankelevich contó una experiencia mística que vivió en un momento de mucha tristeza y que lo conectó con su hija, Romina Yan.
El reconocido productor mencionó que suele pensar en su hija cuando tiene momentos de tristeza. “Me apareció otra vez el agujero negro y dije: ‘No lo voy a poder soportar’", comenzó diciendo.
"Yo viajo siempre con una foto de Ro y siempre le hablo como le hablo... en presente, porque Ro está acá. Y le dije: ‘Ayudame en esta porque no salgo. Sacame de esta'”, siguió.
Yankelevich describió que lo que continuó fue algo impactante. "Dije eso y me fui a la estación de tren con mi mujer, Rossella (della Giovampaola). Llegamos y había mucha gente en el andén. Todavía no habían puesto el andén que iba a Milán. Mi mujer me preguntó si la acompañaba a tomar un café y le dije que no, por primera vez. Siempre estamos juntos, pero le dije: ‘No, andá, no te acompaño. Me quedo acá’”, precisó.
En ese instante empezó a desencadenarse algo inesperado. "Y me quedé mirando para arriba el cartel. Después escucho: ‘Señor Yankelevich’. Entre una multitud, habría dos mil o tres mil personas. Y bajo la vista y veo una mujer muy luminosa que se me acerca y me dice ‘¿le puedo dar un beso?’”, rememoró.
“Le dije que sí, que claro y nos abrazamos. Ahí le dije que yo no la conocía y le pregunté si era de ahí y me respondió: ‘No, estoy de paso. ¿Pero tiene un minuto? Le quiero contar algo'", añadió y prosiguió: "Me dijo: ‘Yo tenía dos hijas, de 12 años y de 10 años. Y todas las tardes las buscaba en el colegio y merendábamos en casa viendo Jugate conmigo. Con mi marido habíamos decidido no tener más hijos y quedé embarazada. Pasaron unos meses cuando me entero que iba a tener una nena. Cuando les pregunté a mis hijas qué nombre le querían poner a su hermanita, las dos me dijeron Romina, por Romina Yan’”.
La reacción de Yankelevich fue inmediata: "Entonces yo le dije ‘¿vos tenes una hija que se llama Romina por mi hija?’. Me dijo que sí, me dio un beso y se fue”.
Por último, el productor indicó que esa situación lo transformó. "Nunca supe hasta el día de hoy quién era. Por supuesto me puse a llorar, llegó mi mujer, me preguntó qué me pasaba. Lloraba de felicidad, me sacó del agujero negro en menos de dos horas que le había hablado y le había pedido (a Romina Yan), porque me dio una felicidad lo que acaba de pasar y yo sabía que era ella porque se lo pedí y lo tuve”, cerró.