El conflicto no casualmente, se desató una semana antes de que el Senado trate la prórroga de la ley 21.160 que establece la restitución de tierras ancestrales a pueblos originarios, que vence el 23 de noviembre próximo. El oficialismo pretende votar esta semana en el Senado una nueva prórroga de esa norma sancionada en 2006, para evitar una ola de desalojos violentos de comunidades aborígenes en la Patagonia y el resto del país justo antes de las elecciones del 14 de noviembre.
El Gobierno expresó el temor de que el tema derive en un muerto, como citó el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, el caso del joven Santiago Maldonado.
Gobierno: ¿Qué cambió a un mes de Manzur como jefe de gabinete?
Juan Manzur se reunió con varios gobernadores, entre ellos, con Mario Arcioni, de Chubut..jpg
La fuerte impronta que empezó Manzur con una agenda arrolladora las dos primeras semanas, se vio opacada por la necesidad de reconstruir la autoridad e imagen presidencial. El gobernador no ocultaba sus intensiones de posicionarse como posible sucesor presidencial en 2023 en representación del PJ
El regreso de Alberto Fernández al centro de la escena para que "no digan que el presidente estaba mal y que lo escondían", con el retorno del Presidente a los actos públicos y las reuniones de gabinete, dejó a Manzur en un segundo plano, en el rol de mediador en la interna oficialista.
Así, la semana pasada el jefe de Gabinete se mostró ante empresarios norteamericanos acompañando al ministro de Economía, Martín Guzmán, como el mediador en el conflicto político de la cúpula del Frente de Todos. Manzur utilizó sus contactos internacionales para intentar mostrar un Gobierno decidido a “honrar la deuda con el FMI” como manera de calmar al establishment nacional e internacional y calmar las presiones internas por una nueva devaluación.
Según pudo reconstruir A24.com, Manzur consensuó aquel viaje con Alberto y con Cristina por separado. La idea fue ratificarles a los inversores que “Cristina apoya el pago de la deuda con el FMI”.
Por otro lado, Manzur se concentró en la última semana a contener a los gobernadores e intendentes del PJ en la campaña para revertir la derrota de las PASO 2021.
Manzur y Guzmán reunidos en el Consulado argentino en Nueva York con empresarios de Estados Unidos.jpg
"Lo que diga Hebe de Bonafini no tiene importancia, Cristina dijo públicamente que apoya el pago de la deuda al FMI igual que Alberto. En eso no hay diferencias entre ambos. El Gobierno tiene la voluntad política de honrar la deuda con el FMI”, dijo Manzur a los inversionistas norteamericanos.
Reconocen cerca del jefe de Gabinete que ahora su rol es contener a los gobernadores e intendentes con todo lo que pidan para la campaña electoral, ya sea financiamiento para obras públicas, o atendiendo todos los pedidos que tenga.
A esas tensiones permanentes en la cúpula del Frente de Todos, se suman los conflictos con empresarios por el congelamiento de precios ante los problemas para controlar la inflación y las nuevas críticas del kirchnerismo duro al presidente Alberto Fernández por sus reuniones con empresarios y la CGT y los avances en las negociaciones con el FMI.
A eso hay que agregarle una nueva disparada del dólar: "El Gobierno no busca teorías conspirativas", aclaró la periodista Gabriela Cerruti al estrenar esta semana el traje de nueva portavoz del Gobierno.
¿Cómo sigue la campaña del Gobierno?
Alberto Fernández de campaña en un colegio secundario de Lomas de Zamora.jpg
Sin grandes actos políticos e intensificar la idea de "ir al territorio". En las últimas tres semanas de recorridas proselitistas fueron temas de discusión el jueves en la Casa Rosada en una reunión ultra reservada convocada de urgencia por Manzur y el asesor de campaña catalán, Gutiérrez-Rubí, para definir la estrategia en el último tramo de la campaña para revertir la derrota en las PASO.
Al cónclave fueron convocados los ministros de las áreas y el secretario de Comercio, Roberto Feletti, que tienen como prioridad intentar preservar la paz social de cara a las próximas elecciones ante los dos principales problemas que demanda la sociedad: inflación e inseguridad, fueron los ejes del encuentro.
El viernes, el propio Alberto Fernández se puso al frente de otra reunión con la cúpula del Frente de Todos incluído Máximo Kirchner con funcionarios e intendentes del PJ del conurbano para delinear los controles de precios para mostrar al Gobierno intentando controlar la inflación, por un lado, y por otro, coordinar las visitas en los barrios más pobres de la provincia de Buenos Aires en busca de los votos perdidos en las PASO.
Alberto Fernández con alumnos secundarios de Lomas de Zamora.jpg
Mientras tanto... El Presidente se vuelve a mostrar en el conurbano bonaerense y en provincias del interior, buscando casa por casa los votos perdidos del peronismo. El jueves fue el caso de la visita a alumnos de un colegio secundario de Lomas de Zamora, en el corazón del sur del conurbano. Así se lo verá en las próximas tres semanas.
Pero todas las estrategias quedaron opacadas después de la famosa carta crítica que el presidente Alberto Fernández dedicó a la gobernadora de Río Negro. El Gobierno quedó envuelto en la polémica sobre el conflicto mapuche y la amenaza de una escalada del conflicto en varias provincias patagónicas y la discusión sobre si la comunidad mapuche es o no terrorista.