"Enojada puedo hacer cualquier cosa y no mido. Entonces me fui, lo hablo con mi marido en el auto, a una cuadra del estudio y Martín me dijo 'ya está'. Y yo le dije 'no, no está. ¡Volvemos ya! No tengo por qué estar amargada'. Yo hace un año que estoy con un proyecto muy grande de mi escuela de danzas, trabajo las 24 horas, fui cansada al programa. Me imaginé chistes pero dentro del contexto de mi presente, pero ya la pregunta vintage ya está. Hoy ya estoy más grande, pensando en tener un hijo, necesitamos que nos vaya bien en la escuela porque si no nos fundimos. Entonces, no me podés hablar en esos términos porque a mi escuela van a ir chicos, mamás".