Explicó: “Con Nico me llevo genial, lo quiero y trabajamos juntos 12 horas por día, paso más tiempo con él que con mis hijos. Es un gran compañero y la verdad es que no voy a dejar de hacer cosas por miedo a lo que digan”.
Por último, eligió la sensatez: “Acá, la única cagada es que hay dos familias en el medio. Ya no somos dos pendejos de 20 años de los que se dice cualquier cosa y a nosotros no nos importa”.