Y añadió visiblemente conmovido: “Desde agosto que estoy pensando que algo debe terminar bien en un país en donde si miramos los procesos, las cosas que ocurren, fuera de la vida privada de la gente, las cosas públicas terminan mal. Al mismo tiempo, como todos sabemos, el mundo está cambiando y lo está haciendo a una velocidad cósmica. Todo cambia, cuando uno intenta entender un cambio ya ocurrió otro. Como hace muy poquitos días el New York Times afirmó ‘esto no es una crisis, es una época’. Todos estamos cambiando nuestra visión de las cosas, mejorando nuestros valores, modificando nuestro modo y relación con la vida misma. La pandemia es un cambio de época. Quiero cambiar con la época y cambiar es muy desafiante, muy estimulante y espero, es la primera vez que voy a decir esto, espero que sea inspirador para mí y otras personas”.
“21 años de éxito es suficiente éxito, mucho más que lo que yo hubiera imaginado como productor de Mitre en los 80. He tenido más éxito del que yo había imaginado. En esta época, como todo cambia, hay que saber desprenderse de las cosas para no ser un esclavo del pasado, como dice la canción de esta mañana. A veces a las cosas hay que dejarlas ir para no arruinarlas", explicó.
“Cada Mañana fue el programa que obtuvo por primera vez el Martín Fierro de Oro. Fue premiado con el primer Martín Fierro de Oro que APTRA entregó a la radiofonía argentina. Fui distinguido por la Fundación Konex como el mejor periodista radial de la década. La Academia Nacional de Periodismo, por mi tarea en Radio Mitre, me nombró como uno de sus muy pocos miembros. Estoy honrado por eso. Le debo un agradecimiento a Joaquín Morales Solá y a Jorge Fontevecchia”, siguió Marcelo.
Y destacó a los directivos de la emisora: “Estoy muy agradecido con todas las autoridades de Radio Mitre. He tenido muchos jefes y los quiero mencionar, a pesar de las discusiones y momentos tensos: Jorge Porta, director general, Rubén Corda, Guido Valeri, el jefe bueno, y a una perosna menos conocida, Hernán Vilaplana, que es extraordinario y lo quiero mucho. Me han permitido trabajar en la más absoluta libertad y estoy agradecido por el empeño que han puesto en los últimos tres meses para que revierta mi decisión. Lamento haberlos decepcionado por no poder cumplir”.
“Estoy agradecido con todos mis colegas de Mitre. Hemos construido un entramado personal y profesional que es clave en el éxito de esta radio. Hemos contado una historia desde la mañana hasta la noche. Los edificios, las instalaciones, las antenas valen cero. Lo único que vale es el papel de la persona. Jorge Fernández Díaz, a los Leuco, Diego es como una especie de hijo, que me escribió este mensaje, para mí es un orgullo: ‘te voy a extrañar mucho, fuiste tan generoso, humano, contenedor y estricto, te debo mucho y te lo voy a agradecer siempre’”, cerró el periodista.