La primera dama de
Brasil dio su primer discurso en el palacio presidencial con lengua de señas y causó gran impacto a nivel mundial.
"De forma muy especial me gustaría dirigirme a la comunidad sorda, a las personas con deficiencias y a todos aquellos que se sienten olvidados: serán valorizadas y sus derechos serán respetados. Las elecciones le dieron voz a los que no eran escuchados. El ciudadano brasileño quiere seguridad, paz y prosperidad", dijo la flamante primera dama.