“Mi viejo era muy estricto, y conmigo, no así con las mujeres. Viejo a la antigua. Conmigo era estricto, pero con mi hermana era… Mi papá tenía mucho de eso, con reglas para todo. A mí me crió que todo lo que yo quisiera lo tenía que ganar. Así es que con promedio arriba de 6,3 en el colegio, ‘lo que usted quiera’, pero con la nota arriba. Y así me ayudó a ser riguroso en la vida. Yo soy muy riguroso. Trabajo y soy bien aplicado, aunque pareciera que no. Y ese fue mi viejo el que me corrigió”, señaló.“Mi papá, los dos, fallecieron con un mes de diferencia. Fue el 2001, antes de empezar (a grabar novela) Piel Canela, dos semanas antes de empezar. Cáncer a los dos. Le dio cáncer a mi viejo, y cuando mi mamá se enteró de que mi papá tenía cáncer, le dio cáncer a ella. Dentro de lo malo, fue seis meses y murió mi viejo, y después, al mes, mi mamá”, dijo con tristeza.Luego habló de la muerte de su hijo Ringo: “Silvestre (otro se sus hijos), está con la idea del cielo. Fue cuando… Tanta tragedia… Fue cuando murió Ringo, mi hijo, ahí entendió el cielo. Ahora hace poco se me murió mi perro, Alí, un perro que tuve durante 15 años, y Silvestre lo extraña muchísimo, y ‘está en el cielo’…”“Con Silvestre vi una película mexicana, ‘El Libro de la Vida’, de monitos, de Guillermo del Toro, y la encontré maravillosa, porque ahí representa la muerte de una manera maravillosa: Que mientras uno recuerde a sus muertos, van a estar en un lugar de luz, en un lugar donde ellos van a estar bien. Cuando los olvidas, pasan a ser almas en pena. Por eso es muy importante que estén siempre presentes, y para mí están siempre presentes”, finalizó.