Cómo fue el encuentro de Sol con su familia en Gran Hermano
Pasada la emoción del reencuentro, Solange pudo sentarse a conversar con su hija, Delfi, y con Felipe, su sobrino, en uno de los momentos más significativos de su paso por Gran Hermano. Con la final cada vez más cerca, la participante aprovechó esos minutos para transmitirles un mensaje que fue mucho más allá del resultado que obtenga en el reality.
Conmovida, les explicó que se encontraba atravesando las últimas horas de una experiencia que marcó su vida y dejó en claro que, independientemente de lo que sucediera en la definición, sentía que ya había cumplido uno de sus grandes objetivos: "Estoy en el último momento de este juego de mi trabajo. No se si voy a ganar o no, porque saben que? Yo ya gané. les quiero demostrar a los dos que hay que esforzarse, darlo todo, hacer todo por cumplir los sueños con esfuerzo y constancia".
"Quiero que cuando sean grandes y vean en el programa, sepan qué es lo importante. Quiero ser un ejemplo para ustedes. Si les dicen que no, ustedes... ¿qué dicen? Sí", les explicó a los niños que la escuchaban atentamente.
De esta manera, Solange dejó de lado por un momento la competencia y habló desde un lugar profundamente personal, poniendo el foco en el ejemplo que quería dejarles a Delfi y Felipe y en la importancia de perseguir los objetivos pese a las dificultades.