A comienzos de febrero, y luego de meses de tratamiento, Michael Bublé y Luisana confirmaron, a través de un comunicado, la desaparición del cáncer que afectaba a su hijo.
"Estamos muy agradecidos de informar que nuestro hijo Noah ha estado progresando bien durante su tratamiento y los médicos son muy optimistas sobre el futuro de nuestro pequeño", señalaron en ese entonces en un mensaje a los medios.